•Con el apoyo de ChildFund•
ChildFund Bolivia y CEMSE junto a estudiantes y docentes de las unidades educativas Obispo Anaya, Compañia de Jesús y Jesús de la zona sud de Cochabamba, participaron en un simulacro de sismo, desarrollado como una acción de preparación ante posibles situaciones de emergencia. La jornada contó con la participación de la Unidad de Gestión de Riesgos “UGR” del Gobierno Autónomo Departamental de Cochabamba, Cruz Roja, THASNUQ, Resistencia, S.A.R., equipo de paramédicos del número único de emergencias 168, instituciones y equipos especializados en socorro y primeros auxilios.
Como resultado del simulacro, las y los estudiantes y docentes fortalecieron sus conocimientos y capacidades para responder ante una emergencia, poniendo en práctica acciones de prevención, organización y evacuación frente a un posible sismo.
“En verdad reconocemos que este tipo de prácticas son excelentes para la preparación de la propia unidad educativa, así que eso no se desmerece y de hecho es algo que se debería hacer de forma continua”, fueron palabras de Fabian Kevin Colque, encargado y voluntario de la Resistencia.
La participación de instituciones y equipos de emergencia permitió complementar la jornada con conocimientos y orientaciones vinculadas al socorro y la atención de primeros auxilios. De esta manera, las comunidades educativas pudieron reconocer la importancia de actuar de manera organizada y seguir procedimientos establecidos ante situaciones que puedan poner en riesgo su seguridad.
“Hay instituciones que se preocupan por la seguridad de las personas. Por ejemplo, la línea 168 es gratuita; pueden llamar desde cualquier punto, no se necesita crédito, no se necesita nada, y se puede hacer el traslado como corresponde de algún paciente. Los equipos de primera respuesta como la Cruz Roja, Grupo Voluntario de Resistencia, THASNUQ, son instituciones que colaboran a través de la Comisión de Primeras Respuestas para tener una respuesta eficaz y oportuna”, mencionó Rilver Condori integrante de UGR.
Asimismo, el ejercicio práctico contribuyó a identificar la importancia de contar con una respuesta coordinada entre estudiantes, docentes y equipos especializados, fortaleciendo la preparación de las unidades educativas para afrontar posibles situaciones de emergencia.
Fabian Kevin Colque, voluntario y encargado de la Resistencia mencionó. “Hemos visto que, si bien cada agrupación cuenta con su material para la actividad, es necesario que también la escuela cuente con sus camillas y otro equipamiento, para que —en el caso de que llegase a faltar— podamos abastecer con el material que nos puedan entregar y así apoyar justamente a los estudiantes”.
El desarrollo de estos simulacros contribuye a fortalecer una cultura de prevención y preparación en las comunidades educativas de la Zona Sud. La práctica de acciones de respuesta ante emergencias permite que estudiantes y docentes estén mejor preparados para actuar de manera organizada y oportuna, reduciendo riesgos y promoviendo entornos educativos más seguros.
Autora: Galia Nicol Jaldin Hinojosa








