•Con el apoyo de Generalitat Valenciana e InteRed•
En la Unidad Educativa Irohito Urus, ubicada en el corazón de la nación indígena Uru–Uchumataqo, se está desarrollando una experiencia educativa única: nuevas estrategias pedagógicas para enfrentar el rezago escolar con pertinencia cultural, lingüística y despatriarcalizadora.
Esta iniciativa forma parte del proyecto “Promoviendo el derecho de niñas, niños y adolescentes de pueblos indígena originarios campesinos a educarse en su propia lengua, cultura ycon igualdad de género en un contexto de recuperación justa post-pandemia Covid-19 en 6 regiones de Bolivia. /Región Aymara – Uru”, impulsado por el Centro de Multiservicios Educativos – CEMSE, con el financiamiento de la Generalitat Valenciana y el apoyo de InteRed Bolivia.
Frente a los desafíos de aprendizaje que dejó la pandemia del COVID-19, maestras y maestros de la U.E. Irohito Urus asumieron el compromiso de transformar sus prácticas pedagógicas. La directora del establecimiento, Lic. Guillermina Fernández, junto a la maestra Noemí Plata Zegarra, lideran este proceso con enfoque crítico y transformador.
“Estamos en un proceso de mejora continua en lectura comprensiva y razonamiento lógico. Con el apoyo del CEMSE, nuestros maestros y estudiantes han recibido materiales y formación que están motivando un cambio real. Somos agentes del cambio y estamos comprometidos con una educación de calidad desde nuestra cultura”, expresó la directora Guillermina Fernández.
El proceso parte de un diagnóstico pedagógico para identificar habilidades cognitivas en estudiantes de 2º a 4º de primaria, con el objetivo de mejorar su comprensión, lectura, escritura y razonamiento. A partir de ello, se han diseñado e implementado estrategias innovadoras como:
🔹 Diseño educativo del aula como espacio de aprendizaje: el aula se transforma en un entorno creativo, colaborativo y culturalmente significativo. Niñas y niños, junto a sus madres y padres, elaboraron cortinas bordadas con emblemas de la cultura Uru, convirtiendo el espacio en un reflejo de su identidad.
🔹 Prácticas despatriarcalizadoras y coeducativas: en las actividades del aula, todos los estudiantes participan por igual en la elaboración de artesanías, alejados de estereotipos de género.
🔹 El rincón cultural: un espacio donde niñas y niños exponen tejidos de totora y lana, promoviendo la valoración de los saberes ancestrales. Además, estas artesanías se comercializan, generando recursos para materiales escolares, fortaleciendo la autosostenibilidad.
🔹 Rincón de lectura con la “Maleta Viajera”: fomenta el hábito lector, la escucha activa y el respeto, con libros diversos que despiertan la imaginación desde la diversidad cultural.
🔹 La “Ruleta del Aprendizaje”: una herramienta didáctica que aborda múltiples contenidos de manera lúdica. Cada giro promueve la participación, la disciplina y consolida el aprendizaje.


















“Usamos materiales de nuestro entorno, como la totora, para enseñar matemáticas. Hacemos conteo, multiplicaciones, y además elaboramos artesanías. Gracias a los materiales del CEMSE, ahora el aprendizaje es más divertido, y los estudiantes están muy motivados”, comenta la maestra Noemí Plata.
Este proceso también incluye la implementación del currículo regionalizado Uru, en articulación con el currículo base nacional. A través de símbolos, lenguaje y mapas de la comunidad, las y los estudiantes se reconectan con su territorio, historia y cosmovisión.
El enfoque integral de este proyecto busca consolidar a la U.E. Irohito Urus como una comunidad educativa referente, con prácticas pedagógicas motivadoras, dinámicas y sostenidas que garanticen las competencias mínimas establecidas en la Ley 070.
“Nuestros niños y niñas son los líderes del mañana. Les decimos que valoren su cultura, que aprendan con fuerza. Desde aquí, en comunidad, seguimos caminando hacia una educación con identidad y justicia”, finaliza la directora Guillermina Fernández.
Con este esfuerzo colectivo, docentes, estudiantes, madres y padres de familia, junto a autoridades originarias y educativas, reafirman que una educación con pertinencia cultural y equidad es posible, urgente y transformadora.

